Muchas mujeres dejan de correr, de saltar o de ir al gym porque no pueden aguantar la orina durante el ejercicio. La buena noticia es que esto tiene solución — y que no tienes que elegir entre tu suelo pélvico y tu deporte favorito.
Por qué el deporte puede empeorar la incontinencia
El running, el CrossFit, los saltos y los ejercicios con carga aumentan la presión intraabdominal. Si el suelo pélvico no tiene la fuerza suficiente para resistir ese aumento de presión, las pérdidas aparecen. Es una incontinencia de esfuerzo clásica.
El problema no es el deporte. El problema es que el suelo pélvico no está preparado para el impacto.
¿Tengo que dejar de hacer deporte para recuperarme?
No necesariamente. Depende del caso. En algunos casos hay que hacer una pausa o modificar la intensidad temporalmente mientras se trabaja el suelo pélvico. En otros, se puede seguir haciendo deporte adaptado mientras se hace la rehabilitación.
Cómo proteger el suelo pélvico si haces deporte
- Activar el suelo pélvico antes y durante los impactos (técnica «knack»)
- Gestionar la presión abdominal con la respiración correcta
- Fortalecer el suelo pélvico de forma específica — no todos los Kegel sirven para el deporte
- Revisar la técnica de carrera y de los ejercicios de impacto
- Tratar los posibles trigger points y tensiones que afectan al sistema pélvico
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