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Deporte

Fisioterapia deportiva en Santiago de Compostela

Lesiones de carrera, gimnasio, fútbol o pádel, y la parte que casi siempre se salta: volver a entrenar con criterio y no por sensación. Valoración con ecografía, tratamiento del tejido y readaptación con carga medida.

Qué ocurre

La lesión no recae por mala suerte: recae por volver antes de tiempo

La secuencia se repite con una regularidad que llama la atención. Duele, se para, se aplica hielo y reposo, el dolor baja, y en cuanto deja de doler se vuelve al mismo volumen de entrenamiento que había antes. A las pocas semanas duele otra vez, casi siempre en el mismo sitio.

El problema es que el dolor desaparece mucho antes de que el tejido recupere su capacidad de aguantar carga. Un tendón deja de doler en dos o tres semanas y puede tardar tres o cuatro meses en tolerar de nuevo la carga a la que se le somete corriendo o saltando. Ese hueco entre «ya no me duele» y «ya lo aguanta» es donde se produce la recaída.

Por eso una consulta de fisioterapia deportiva no termina cuando cede el dolor. Termina cuando hay un criterio objetivo para decir que el tejido aguanta lo que le vas a pedir: fuerza medida, tolerancia a la carga y gesto deportivo reproducido en consulta.

Y hay una segunda razón, menos evidente

Muchas lesiones deportivas no se explican por el punto que duele, sino por lo que hay por encima o por debajo. Un dolor de rodilla en corredores tiene con frecuencia su origen en la cadera; una sobrecarga repetida de isquiotibiales, en cómo se comporta la pelvis en la zancada; una tendinopatía de hombro en nadadores, en la movilidad de la columna dorsal. Tratar solo donde duele explica por qué la misma lesión vuelve cada temporada.

Qué tratamos

Las lesiones que más entran por la puerta

Rodilla

Rodilla del corredor y tendinopatía rotuliana

Dolor en la cara externa de la rodilla que aparece siempre en el mismo kilómetro, o molestia bajo la rótula al bajar escaleras y al saltar. Suele responder a un trabajo de cadera y a una progresión de carga bien pautada.

Pierna

Isquiotibiales y gemelo

Roturas fibrilares y sobrecargas de repetición. La ecografía ayuda a saber qué hay realmente dentro y, sobre todo, a decidir cuándo se puede empezar a correr sin arriesgar una recaída.

Tobillo y pie

Tendón de Aquiles, esguinces y fascitis plantar

El esguince de tobillo es la lesión que más se repite del deporte, casi siempre porque se abandona la rehabilitación cuando deja de doler y nunca se recupera la estabilidad.

Hombro

Manguito rotador y hombro del lanzador

Dolor al elevar el brazo en pádel, natación, voleibol o trabajo de gimnasio por encima de la cabeza. Se valora también la movilidad dorsal y escapular, no solo el hombro.

Cadera e ingle

Pubalgia y dolor de aductores

Frecuente en fútbol y en deportes de cambio de dirección. Es una de las lesiones que más se alarga cuando se trata solo como una contractura de aductor.

Espalda

Dolor lumbar en el gimnasio

Molestia al hacer peso muerto, sentadilla o al terminar una tirada larga. Se revisa la técnica del gesto y el reparto de cargas, no solo la zona que duele. Puedes ver también la página de dolor lumbar.

Por deporte

Lesiones frecuentes según el deporte

Running

Además de la rodilla y el Aquiles, es habitual el dolor en la cara interna de la tibia que mucha gente llama periostitis. Suele aparecer al subir kilómetros o ritmo en poco tiempo. Si el dolor se concentra en un punto del hueso y aparece incluso andando, hay que descartar con el médico una fractura por estrés.

Fútbol

Esguinces de tobillo y de rodilla, lesiones de isquiotibiales en los sprints y sobrecargas de aductor por los cambios de dirección y el golpeo. Una rodilla que se hincha rápido tras un giro, o que se bloquea o falla, necesita valoración médica para descartar lesión de ligamento cruzado o de menisco.

Pádel

Codo de pádel, que es una epicondilitis ligada al revés y al agarre; hombro doloroso en el remate y la bandeja; y la rotura del gemelo en un arranque brusco, que se nota como una pedrada en la pantorrilla. En el codo cuenta tanto revisar el gesto, la pala y las horas de juego como tratar el tendón.

Hombro

Fisioterapia de hombro en el deportista

El hombro es la articulación con más movilidad del cuerpo, y eso lo hace menos estable. En pádel, natación, voleibol, balonmano o levantando peso por encima de la cabeza, el dolor suele aparecer cuando el manguito rotador y los músculos que mueven la escápula no aguantan el volumen o la intensidad del gesto.

Qué se valora

  • La fuerza de rotación del hombro, comparada con el otro brazo.
  • El control de la escápula al subir y bajar el brazo.
  • El estado de los tendones con ecografía, en reposo y en movimiento.
  • La carga de las últimas semanas: un aumento brusco de partidos o entrenamientos es un desencadenante muy frecuente.

Antes de volver a sacar, rematar o nadar a ritmo se trabaja la fuerza específica del manguito y de la escápula. Si el origen es un tendón, tienes más detalle en la página de tendinopatías.

Cuándo va primero al médico

  • Si el hombro se ha salido o tienes la sensación de que se sale.
  • Si tras una caída o un tirón pierdes fuerza de golpe y no puedes levantar el brazo.
  • Si notas hormigueo o pérdida de sensibilidad en el brazo.
Con ecógrafo

Saber qué hay dentro cambia los plazos

En una lesión deportiva la pregunta no suele ser «¿qué me pasa?», sino «¿cuándo puedo volver?». Y esa respuesta depende de en qué estado está el tejido, algo que no se deduce de la palpación ni del dolor que refiere la persona.

La ecografía musculoesquelética permite ver el músculo, el tendón y el nervio en movimiento, en la misma consulta y sin radiación. Sirve para tres cosas concretas: distinguir una sobrecarga de una rotura real, seguir cómo evoluciona el tejido semana a semana, y guiar la aguja con precisión cuando el tratamiento lo requiere.

En la práctica, eso significa poder decirte si hablamos de dos semanas o de dos meses, y revisar esa previsión con una imagen delante en lugar de con una impresión.

El proceso

Cuatro fases, y el alta está en la cuarta

El orden importa, porque es habitual quedarse en la primera fase y llamarlo tratamiento completo.

1 · Bajar el dolor y devolver movimiento

Terapia manual, trabajo miofascial y, cuando el cuadro lo pide, punción seca o técnicas invasivas ecoguiadas. Es la fase más corta y la que más se confunde con el tratamiento entero: quita el síntoma, no resuelve la causa.

2 · Recuperar la capacidad de carga

Ejercicio de fuerza progresivo y medido sobre el tejido afectado. Aquí es donde se gana o se pierde la temporada, y donde la mayoría de tratamientos se quedan cortos.

3 · Readaptar el gesto deportivo

Reproducir en consulta lo que vas a hacer en la pista, en el monte o en el gimnasio: carrera, cambio de dirección, salto, lanzamiento. Ver la página de readaptación para el detalle de esta fase.

4 · Volver con criterio, no con sensación

El alta se da cuando hay simetría de fuerza razonable respecto al lado sano, tolerancia a la carga que vas a aplicar y ausencia de síntomas al reproducir el gesto. No cuando deja de doler en reposo.

Quién te atiende

Quién lleva tu lesión

Rubén Arenosa, fisioterapeuta colegiado nº 2765, especializado en fisioterapia invasiva, ecografía y rehabilitación musculoesquelética y deportiva.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tardaré en volver a entrenar?

Depende del tejido y de en qué punto llegas, y cualquiera que dé un plazo sin verte está adivinando. Como referencia: una sobrecarga muscular suele resolverse en dos o tres semanas; una rotura fibrilar, entre cuatro y ocho; una tendinopatía instaurada, de tres a cuatro meses. Lo que sí se puede hacer desde la primera consulta es darte una previsión con la ecografía delante y revisarla cada semana con datos, en vez de con sensaciones.

¿Tengo que dejar de entrenar del todo?

Casi nunca. El reposo absoluto es la excepción, no la norma: hace perder capacidad al tejido y alarga la recuperación. Lo habitual es modificar la carga, no eliminarla — cambiar el tipo de estímulo, el volumen o el gesto — para que sigas entrenando mientras la zona lesionada se recupera.

¿Es lo mismo que un masaje deportivo?

No. El masaje es una técnica que puede formar parte del tratamiento, pero por sí solo no cambia la capacidad de carga de un tejido. Si una lesión mejora con masaje y vuelve al retomar el entrenamiento, es señal de que falta la parte de fuerza y readaptación.

¿Hace falta ecografía siempre?

No para tratar, pero cambia mucho las decisiones en tres situaciones: cuando no está claro qué estructura duele, cuando hay que decidir si ya se puede volver a correr, y cuando se va a aplicar electrólisis percutánea, que se realiza obligatoriamente guiada por ecografía.

¿Cuántas sesiones voy a necesitar?

En la primera consulta, de unos 60 minutos, se valora y se te dice un rango con criterio. Lo más frecuente en una lesión aguda son entre cuatro y ocho sesiones, con los primeros días más juntos y luego más espaciados, porque buena parte del trabajo la haces tú entre sesión y sesión con el plan de ejercicio pautado.

¿Atendéis a quien no compite?

Sí, y es la mayoría. La consulta es la misma para quien sale a correr tres días por semana, entrena en el gimnasio o juega al pádel los domingos que para quien compite. Lo que cambia no es el tratamiento, sino la carga a la que hay que devolverte.

Estoy de paso por el Camino y me ha dado un problema, ¿podéis verme?

Sí. Tendinopatía de Aquiles, fascitis plantar, rodilla y sobrecargas de cadera son cuadros habituales en las últimas etapas. En una consulta se valora si conviene seguir andando, con qué modificaciones, o si es mejor parar, y se trata lo que se pueda tratar ese mismo día.

Tratamientos relacionados

Otros tratamientos que pueden ayudarte

¿Llevas toda la temporada con la misma lesión?

Valoración con ecografía en Santiago de Compostela, plan de carga progresiva y un criterio claro para volver a entrenar sin recaer.

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